Una nueva revisión publicada en la revista Nutrition and Health sugiere que el consumo habitual de estas populares bebidas podría aumentar significativamente el riesgo de alopecia, es decir, la caída del cabello del cuero cabelludo o de otras partes del cuerpo.
El equipo, que examinó 17 estudios internacionales sobre dieta y salud capilar, subrayó que la nutrición desempeña un papel fundamental. "La dieta y la nutrición desempeñan un papel crucial en la salud capilar", escribieron, y añadieron que "los suplementos de vitamina D y hierro, al tiempo que se limitan el alcohol y los refrescos, pueden ser beneficiosos".
Aunque el análisis no prueba que las bebidas gaseosas causen directamente la calvicie, las pruebas apuntan hacia una clara relación. Se ha descubierto que las bebidas azucaradas y con cafeína afectan a la densidad, el crecimiento, el grosor, el brillo e incluso el color del cabello. En un estudio, los individuos que consumían más de 3,5 litros a la semana (aproximadamente 11 latas) eran más propensos a sufrir una caída significativa del cabello, especialmente los hombres.
Aún se están investigando los mecanismos biológicos, pero los científicos sugieren que un alto nivel de cafeína puede elevar el cortisol, la hormona del estrés, mientras que el exceso de azúcar contribuye a una mala circulación y a la inflamación, factores ambos que debilitan los folículos pilosos. La falta de proteínas en la dieta también se asoció al adelgazamiento y aclaramiento del cabello.
Esta preocupación afecta sobre todo a los hombres jóvenes. Las investigaciones indican que alrededor de una cuarta parte de los hombres de 20 años ya muestran signos de calvicie, una cifra que aumenta vertiginosamente hasta el 85% a los 50 años. Un estudio chino de 2023 reveló además que los hombres jóvenes que toman bebidas azucaradas siete veces por semana tienen más del triple de probabilidades de sufrir caída del cabello.
Los científicos portugueses también destacaron el papel protector de la vitamina D, que parece reducir el riesgo tanto de alopecia androgenética, también conocida como calvicie hereditaria, como de alopecia areata, una afección autoinmune que provoca la caída repentina del cabello en parches.
Sin embargo, los dermatólogos advierten de que la calvicie es un problema complejo en el que influyen tanto la genética como el estilo de vida. Como señala la Dra. Susan Massick, de la Universidad Estatal de Ohio, "la caída del cabello masculina es multifactorial". Aun así, dado que los hombres jóvenes recurren cada vez más a costosos trasplantes, la investigación subraya la importancia de la prevención.
Al mismo tiempo, puede haber esperanza en el horizonte: un ensayo reciente de un fármaco tópico, el PP405, mostró resultados prometedores al estimular el recrecimiento en sólo ocho semanas.
De momento, los investigadores portugueses aconsejan una medida sencilla: reducir el consumo de bebidas azucaradas y mantener equilibrados los niveles de vitaminas para que el cabello tenga más posibilidades de mantenerse en su sitio.