El proyecto piloto utiliza paneles solares desmontables instalados entre los raíles, lo que permite continuar con el mantenimiento habitual. Los promotores afirman que esta tecnología podría generar nueva capacidad de energía limpia al aprovechar la infraestructura ferroviaria existente.

La instalación piloto abarca 100 metros de vía y consta de 48 paneles solares que se espera que generen alrededor de 16 000 kilovatios-hora de electricidad al año.

El sistema desmontable está diseñado para instalarse y retirarse mecánicamente con el fin de permitir el mantenimiento de la vía. Si se amplía, los promotores creen que esta tecnología podría adoptarse en redes ferroviarias de otros países.