«Esta certificación, que nos sitúa entre un grupo de tan solo cuatro bosques terapéuticos en todo el mundo y nos convierte en el primero de la Península Ibérica, nos otorga un reconocimiento mundial y conlleva una gran responsabilidad», destacó.
El 17 de julio, el Bosque Nacional de Bussaco recibirá la certificación como primer Bosque Terapéutico de la Península Ibérica, culminando así un proceso de solicitud desarrollado gracias a la colaboración entre la Fundación del Bosque de Bussaco y Destinature (Agencia de Desarrollo del Turismo de Naturaleza).
Según el presidente de la Fundación del Bosque de Bussaco, que lleva casi dos meses en el cargo, esta certificación conlleva la responsabilidad de «promover las mejores prácticas en la gestión forestal y la conservación de la biodiversidad».
«El bosque posee características naturales únicas que hacen posible esta certificación; representa un hito significativo para mejorar y añadir valor a la oferta de turismo de naturaleza, reforzando la posición del país en un ámbito emergente que aúna naturaleza, salud y bienestar, al tiempo que promueve la valorización sostenible de sus recursos naturales», señaló.
El Bosque de Bussaco, situado en la parroquia de Luso, en el municipio de Mealhada (distrito de Aveiro), fue declarado Monumento Nacional en diciembre de 2017. Actualmente abarca unas 105 hectáreas y cuenta con una de las mejores colecciones dendrológicas de Europa, con alrededor de 250 especies de árboles y arbustos, entre los que se incluyen ejemplares destacados.







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