Con un origen que se remonta a la ocupación árabe del siglo X, el Palacio Nacional de Sintra se erige como una crónica materializada de los imperios cambiantes.
Conocido originalmente como el Palácio do Chão, este bastión islámico estratégico fue conquistado por el primer rey de Portugal, Afonso Henriques, en 1147.
Sin embargo, la transformación histórica más determinante del palacio tuvo lugar en 1413, cuando el rey João I puso en marcha una reconstrucción monumental que duró una década y que redefinió para siempre el perfil urbano de la ciudad.
En el centro absoluto de esta remodelación medieval se encontraba la creación de las dos chimeneas cónicas gemelas de la cocina, de 33 metros de altura.
Más que meros elementos estructurales, estas colosales agujas huecas constituían una profunda muestra de la hospitalidad real, diseñadas para evacuar el enorme calor y el humo generados al asar bueyes enteros para los fastuosos banquetes diplomáticos de la corte.
Tras sobrevivir al catastrófico terremoto de 1755, estas emblemáticas chimeneas funcionaron durante siglos como testimonio físico del exceso y la logística reales. Hoy en día, se han convertido en un símbolo de Sintra, llegando incluso a aparecer en el escudo municipal de la ciudad.






Follow us on social media