Los sistemas permiten a los inquilinos generar electricidad sin tener que instalar nada en el tejado. Sus partidarios afirman que podrían hacer más accesible la energía limpia en las ciudades, sobre todo para los inquilinos y los hogares con rentas más bajas.

Esta tecnología, conocida como sistemas de "balcón solar", se ha extendido rápidamente en países como Alemania, donde la simplificación de la normativa y el abaratamiento de los costes han impulsado su adopción. Sus defensores creen que sistemas similares podrían ayudar a reducir las facturas de energía de los hogares y aumentar la participación pública en las energías renovables en Estados Unidos. Sin embargo, las barreras normativas y los códigos de construcción siguen limitando su uso generalizado en muchas ciudades estadounidenses.