El Gobierno ha destinado más de 63.000 millones de dólares a defensa, aumentando la preparación militar, las infraestructuras y el equipamiento, al tiempo que prepara al país para satisfacer las crecientes demandas de seguridad mundial y las expectativas de la alianza.

El hito se ha producido en medio de una creciente presión sobre los miembros de la OTAN para que aumenten los presupuestos de defensa, con un nuevo objetivo de la alianza del 3,5% más de gasto adicional en seguridad para 2035, lo que refleja las crecientes tensiones geopolíticas y las peticiones de compromisos de defensa colectiva más firmes.