La Igreja de São Pedro se encuentra en el centro histórico de Ponta Delgada. En la isla de San Miguel, en las Azores. Sus orígenes se remontan al siglo XV. Aunque no está claro cuándo exactamente. La documentación no ha sobrevivido.

Lo que se sabe. En 1681, parte de la iglesia y su torre ya estaban en ruinas. Hubo que esperar hasta 1733 para que la corona portuguesa financiara su reconstrucción. Incluso entonces, las obras se prolongaron durante décadas. El altar dorado sólo recibió su acabado dorado durante el reinado de Doña María I. El resultado de tanta paciencia. Un impresionante ejemplo del barroco azoriano. Tallas de basalto negro enmarcan la entrada. Un interior cálido y dorado que sorprende a cualquiera que cruce la puerta.

Pequeño por fuera. Inmenso por dentro.

Merece la pena desviarse.