La Baixa Pombalina es una zona muy bien planificada. Fue reconstruida tras el terremoto de 1755 por el Marquês de Pombal. Destaca por su cuadrícula geométrica. Hoy en día, la gente puede estar paseando por las calles y no darse cuenta, pero las lámparas también cuentan una historia sobre cómo se planificó la ciudad.

Se pueden ver lámparas con 8 lados en vías principales como la Rua Augusta, normalmente lugares destinados a nobles y grandes negocios. Las calles con farolas de 6 lados eran zonas donde se encontraban ricos comerciantes. Por último, calles aún más pequeñas tenían sólo 4 lados, para artesanos y trabajadores diarios.

Por el contrario, las grandes plazas como Rossio tenían lámparas de 12 lados. Eran lugares donde se desarrollaban muchas actividades; las grandes lámparas simbolizaban exactamente esos lugares, que eran el corazón de la ciudad.

La Baixa Pombalina esconde muchos secretos, y las lámparas no son más que uno de ellos. ¿Se ha fijado en las diferentes caras de las lámparas? ¿Cuál es su lugar favorito de Baixa?