El sistema convierte los datos en símbolos denominados voxels y los codifica en el vidrio mediante láser. Según los investigadores, en un trozo de vidrio de 12 centímetros cuadrados pueden almacenarse 4,84 terabytes, lo que equivale aproximadamente a dos millones de libros impresos. Los métodos de almacenamiento actuales tienen una vida útil limitada.


Los especialistas en patrimonio digital han acogido con satisfacción la investigación, aunque algunos expertos han advertido de que su uso a gran escala requeriría una inversión considerable para conseguir suficiente vidrio de sílice.