La asociación también advierte de que, en la actualidad, se utiliza menos del 4% del potencial de este recurso.

En un comunicado, Zero advirtió de que Portugal está desperdiciando un "recurso con valor medioambiental, económico y energético en un momento internacional inestable", destacando la dependencia del país de los combustibles fósiles.

Materia prima sostenible

Los aceites de cocina usados son la materia prima más sostenible para producir biocombustibles, que pueden sustituir a la importación de combustibles fósiles para el transporte por carretera, marítimo y aéreo, una práctica que Zero califica de "irresponsabilidad que el país no puede aceptar".

Según la asociación, la recogida municipal de aceite de cocina usado en el sector doméstico representa menos del 4% del potencial estimado.

"Es un grave fracaso de las políticas públicas, una pérdida de materia prima valiosa y otra dependencia evitable", advirtió.

Producir millones de litros de biocarburante

Si se aprovecha este potencial doméstico, Zero estima que Portugal podría producir alrededor de 25 a 30 millones de litros de biocarburante al año, entre 25 y 30 veces más de lo que produce actualmente.

Estos aceites "no deben verterse por el fregadero, el inodoro o la alcantarilla", ya que esto puede aumentar los problemas en los sistemas de drenaje y tratamiento de aguas residuales y empeorar la contaminación del agua, generando costes evitables para los servicios públicos, destacó Zero en el comunicado.

Capacidad empresarial

Considerando que Portugal ya tiene la capacidad industrial y empresarial para valorizar este recurso, ZERO propuso que las personas "almacenen el aceite de cocina usado en plásticos sellados y lo entreguen en puntos de recogida de aceite", pidiendo también que "los municipios refuercen urgentemente la red de puntos de recogida de aceite" y que el país trate el aceite de cocina usado como un "flujo prioritario de economía circular y seguridad material."

Los datos más recientes obtenidos por la organización no gubernamental (ONG), junto con la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente (APA), muestran que en Portugal se generan "entre 43.000 y 65.000 toneladas de aceite de cocina usado al año", de las cuales cerca del 62% proceden del sector doméstico.