El informe señala que los programas de residencia por inversión establecidos desde hace tiempo tanto en Grecia como en Portugal siguen siendo muy atractivos, incluso cuando la Unión Europea aumenta la supervisión y los gobiernos nacionales ajustan sus planes en respuesta a las presiones normativas y las reformas políticas.
"En particular, a pesar de la incertidumbre, los destinos tradicionales de la emigración por motivos de inversión no han perdido su atractivo", afirma el informe. "Grecia y Portugal siguen siendo dos de las opciones más populares en Europa, a pesar del mayor escrutinio de la UE, los cambios en los programas y los umbrales de inversión más elevados".
Escrutinio europeo y reforma de los programas
En toda Europa, los programas de residencia por inversión, a menudo denominados "visados dorados", han sufrido la presión de las instituciones de la UE para reforzar los procedimientos de diligencia debida, los marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y los mecanismos de supervisión.
El informe señala que el endurecimiento de la normativa se ha convertido en una característica definitoria del sector desde 2025. Sin embargo, en lugar de desalentar por completo la demanda, el informe sugiere que el nuevo entorno de cumplimiento está reforzando la confianza de los inversores en las jurisdicciones que se adaptan con rapidez.
"Las normas reguladoras más estrictas han acelerado la adopción de una gobernanza más sólida y una supervisión más robusta en todo el sector", señala.
El Informe señala además que, en este marco en evolución, Grecia y Portugal han conseguido revisar sus programas, reducir las categorías de inversión admisibles y aumentar los umbrales mínimos, y aun así siguen figurando entre las opciones más solicitadas de Europa, lo que contribuye al elevado interés de los inversores.
La incertidumbre determina el comportamiento de los inversores
Las conclusiones se producen en un contexto de tensiones geopolíticas, cambios en la política migratoria e intensificación de las exigencias normativas en las principales economías. El informe señala que las familias adineradas que entrarán en 2026 están reevaluando sus estrategias de movilidad en respuesta a la inestabilidad mundial, haciendo mayor hincapié en la gobernanza, la seguridad y la planificación a largo plazo.
Según el análisis, los inversores consideran cada vez más las vías de residencia y ciudadanía como herramientas estratégicas para la protección de activos y la planificación generacional, en lugar de simples conveniencias de viaje.
"Este cambio refleja una transformación más profunda en la psicología del inversor", afirma el informe, añadiendo que los solicitantes abordan ahora los programas como parte de estrategias más amplias de estructuración del patrimonio.
Inversores formados, horizontes en expansión
El informe señala que la continua popularidad de los dos países se enmarca en una tendencia más amplia de comportamiento inversor cada vez más sofisticado. Según el informe, los grandes patrimonios se centran menos en la rentabilidad y la rapidez y más en la estabilidad, la planificación de la sucesión, el acceso a la educación y la gestión del riesgo geopolítico.
"Lo que une a estos países es el cambio de mentalidad de los grandes patrimonios, cada vez más informados sobre sus opciones", afirma el informe.
Además de los programas establecidos en Europa, el informe Investment Migration Watch destaca el creciente interés por destinos que ofrecen entornos avanzados para la gestión de patrimonios y ventajas en cuanto a estilo de vida, como algunas zonas del Golfo, Asia y Suiza.
Al mismo tiempo, se espera que varios mercados emergentes introduzcan nuevas opciones de ciudadanía por inversión y residencia por inversión en 2026, ampliando la gama de opciones de movilidad global disponibles.
Los destinos tradicionales mantienen su atractivo
A pesar de la proliferación de nuevos regímenes y del aumento de las exigencias normativas, el informe concluye que las jurisdicciones europeas consolidadas siguen teniendo una importancia estratégica para las familias con movilidad internacional.
En el Caribe, los antiguos programas de ciudadanía de países como San Cristóbal y Nieves y Dominica también se citan como beneficiarios de esta preferencia por la previsibilidad y la solidez normativa.
En Europa, sin embargo, Grecia y Portugal siguen siendo emblemáticos de la resistencia del sector bajo escrutinio, lo que demuestra, según el informe, que la demanda de los inversores no se ha desvanecido, sino que ha evolucionado.
A medida que el sector de la inversión y la emigración se adentra en lo que la publicación describe como un año crucial, la resistencia de los dos programas del sur de Europa subraya el papel que siguen desempeñando los destinos tradicionales en un mercado mundial cada vez más regulado y competitivo.







